El buen dormir

Volver al índice

  • Leer la transripción

    • Aaaaay, ¡buenos días, queridos oyentes! Hoy vamos a hablaros de lenguaje coloquial. ¿Y por qué estoy bostezando y con tanto sueño? Porque hoy vamos a hablar precisamente de dormir. Pero no de dormir de cualquier manera. Vamos a situarnos en la facultad de Filosofía, donde respetamos a los que les guste este tema, pero a nosotros ¡nos parece un rollo! Y por eso os vamos a poner a dos amigos que casi se están durmiendo al final de la clase, Ana y Juan. Vamos allá.

      – Chsss, oye, Juan… Esta clase es muy aburrida, ¿no? Chsss, oye… Madre mía… si te has quedado dormido
      – ¿Eh? Ay… qué sopor… Mira que no quería, ¿eh? Pero se me están cerrando los ojos… Vaya temita el de hoy, no hay manera de mantenerse despierto.
      – ¿Sopor, dices? Eso no es sopor, hombre, te habías quedado frito. Y ya sabes, no me refiero frito en la sartén, sino completamente dormido. Que te he oído un leve ronquido y todo.
      – Oye, no puedes culparme por dormir un poquito, ¿eh?, que tampoco pensaba echarme una gran siesta. Si es que no lo puedo evitar…
      – Seguro que ayer te acostaste a las mil. ¿Quedaste en el bar con los de siempre?
      – Bueno, sólo un poco, no hicimos demasiado tarde… Bueno… quizás, sí… Lo peor ha sido al levantarme esta mañana. Hasta que no me he tomado el café no he sido persona.
      – Sí, a mí me pasa lo mismo. Pero tú tienes experiencia con esto de trasnochar… te encanta quedarte despierto hasta muy tarde. Pero vamos, que no te culpo… ayer yo también tuve juerga…
      – ¿Juerga? ¿Dónde fuíste? ¿Qué hiciste?
      – Me quedé en casa de una amiga a dormir. Y ya sabes, dormir, dormir, dormimos poco. Eso sí, cuando cogí la cama me quedé dormida como un tronco. Pero claro, sólo fueron cuatro horas de sueño.
      – Bueno, eso sí que yo lo hago bien… tardo en acostarme pero cuando lo hago, no tengo problemas, duermo como un lirón.
      – Sí, eso es verdad… todavía me acuerdo cuando te quedaste sobado en el sofá de la casa de Julia. Ya eran las cuatro de la mañana y tenías un sueño tan profundo que hasta pudimos escribirte mensajes con un bolígrafo en los brazos sin que te dieras cuenta. Qué risa aquella noche… doy fe de que cuando duermes, duermes de verdad… te quedas inconsciente.
      – Ay qué risa aquella noche… me quedé sopa sin remedio y al despertar estuve media hora quitándome la tinta de bolígrafo con alcohol.
      – La verdad es que hemos pasado situaciones divertidas juntos… Anda, mira, parece que lo que está diciendo ahora va a entrar en el examen. Habrá que estar atentos. Juan, Juan…
      – (Ronquidos de Juan)
      – Madre mía, le van a oír… ¡Juan! ¡Juan! Deja ya de planchar la oreja que estás roncando… te van a oír…
      – ¿Eh? ¿Eh?... Ostras… esto de dormir a trompicones no es nada bueno. Qué susto me has dado, que ya estaba soñando con una chica guapísima que se me acercaba y estaba a punto de convencerla para… dar un paseo por la playa y…
      – Que esto que está diciendo es importante para el examen, atiende.
      PROFESORA: ¿Tienen alguna duda los señores del fondo?
      – No, no… perdone la molestia… sólo era un comentario sin importancia.
      – Qué vergüenza…
      – ¿Quieres que te diga algo?
      – No, calla.
      – La chica guapísima del sueño… eras tú…
      – ¡Ahhh! Por favor, Juan, que ya nos han llamado la atención una vez.
      – ¿Sabes por qué he dormido poco esta noche? Me desvelé pensando en cómo iba a decirte que me encantaría pasar una tarde contigo a solas. Me costó mucho volver a coger el sueño.
      – ¿Qué? De todas las bromas que me has hecho… esta es la más graciosa. No me creo yo que hayas pasado nunca una noche en vela planeando nada… ni siquiera la conquista de un amor… pero si tú eres vago hasta para eso…
      – Pues no pude pegar ojo, dando vueltas a cómo llegar a tu corazón…
      – Anda, déjame atender. Luego te invito a comer y me cuentas de quién te has enamorado… no creas que voy a caer en tus tonterías… esta vez no me creeré tus bromas…
      – Vale, vale, te dejo atender. Tú déjame que consulte con la almohada esta cuestión… sólo un ratito, si ya quedan sólo diez minutos.
      (Ronquidos de Juan)
      – Ya se ha vuelto a dormir. Este chico no tiene remedio. ¡Juan! ¡Juan! ¡Juan!

      Hay muchas maneras de dormir. Hay gente que tiene un sueño profundo y duerme del tirón, sin despertarse durante la noche. A esto se le llama dormir como un tronco, como un lirón o dormir a pierna suelta.

      La gente que tiene un sueño ligero se despierta con cada ruido y en ocasiones se desvela, es decir, ya no puede recuperar el sueño durante horas.

      Cuando dormimos durante períodos cortos decimos que dormimos a trompicones.

      A veces tenemos muchas ganas de dormir y nos sentimos pesados. Esta sensación se llama sopor. En este momento es fácil quedarse sobado, o lo que es lo mismo, quedarse frito, quedarse sopa, quedarse Roque, quedarse inconsciente.

      Pasar la noche en vela es no dormir en toda la noche. También decimos no pegar ojo.

      En cambio, acostarse muy tarde es trasnochar, o acostarse a las mil.

      Por último, planchar la oreja es una manera graciosa de decir que alguien está durmiendo.

      Y consultarlo con la almohada es otra expresión divertida que significa que hay que tomar decisiones después de dormir.

  • 1. Elige la continuación adecuada:
  • A los presentadores la filosofía

    les parece aburrida

    les pone de mala leche

    les da mucho respeto


    Anoche

    el chico se acostó muy tarde, pero la chica no

    la chica salió de juerga, pero el chico no

    los dos trasnocharon


    El chico por lo general

    duerme mucho, pero con muchas interrupciones

    duerme mal

    tiene un sueño profundo y no se despierta con facilidad


    La chica le llama la atención tanto porque

    el tema es importante y hay que atender

    se está quedando sobada

    está enamorada de él


    Para poder corregir los ejercicios, entra en el Portal con tu nombre y contraseña

  • 2. Clasifica estas expresiones:
  • pasar la noche en vela
    no pegar ojo
    dormir del tirón
    dormir como un tronco
    desvelarse
    dormir a trompicones
    dormir como un lirón
    dormir a pierna suelta
    dormir biendormir mal

    Para poder corregir los ejercicios, entra en el Portal con tu nombre y contraseña

  • 3. Relaciona cada expresión con su significado:
  • desvelarse
    dormir con interrupciones
    no pegar ojo
    dejar la solución de un problema para mañana
    dormir a trompicones
    no dormir nada
    trasnochar
    no poder dormirse, normalmente después de un despertar nocturno
    planchar la oreja
    no poder hacer nada por estar muy dormido
    consultarlo con la almohada
    dormir
    quedarse frito
    acostarse muy tarde
    no ser persona
    dormirse

    Para poder corregir los ejercicios, entra en el Portal con tu nombre y contraseña

  • 4. Escoge la opción correcta:
  • – ¡Qué ! Se me están los ojos.
    – Pues yo no tengo nada de sueño, estoy completamente .
    – ¿Por qué no te pones una serie? Ya verás como te quedas en un pispás.
    – Ojalá. Llevo varias noches sin . Ayer me dormida, pero enseguida me desperté con la música que pusieron los vecinos. Es que tengo un sueño .
    – Pues eso me parece grave. La falta de sueño es lo peor que le puede pasar a uno. Deberías tomarte algún somnífero.
    – Uy, me tomé uno hace una semana y me quedé totalmente , vamos, estuve 12 horas planchando , pero me sentó fatal. A la mañana siguiente no era , hasta que me tomé tres cafés seguidos no volví a ser yo.
    – Vaya. Pues a mí me dejas en un sofá con el telediario y me frito en cinco minutos.
    – ¡Qué suerte la tuya!

    Para poder corregir los ejercicios, entra en el Portal con tu nombre y contraseña